En la práctica clínica no es raro encontrarnos con niños que sustituyen todos los fonemas por /t/.
Este fenómeno puede deberse a diferentes factores: desde procesos fonológicos de simplificación, facilidad motora para este punto de articulación, hasta dificultades de discriminación auditiva o un trastorno motor del habla.
Como profesionales, nuestro reto está en ir más allá del síntoma (“solo dice T”) y analizar las bases fonéticas, fonológicas, auditivas y motoras que pueden estar detrás.
⚕️ La evaluación detallada y la intervención planificada (conciencia auditiva, contrastes mínimos, facilitadores visuales y progresión de sílaba a palabra y frase) son claves para ampliar el repertorio fonético y favorecer la comunicación funcional.
En este dossier encontrarás ideas prácticas para evaluar y ampliar su repertorio sonoro