¿Puede un docente potenciar la autoestima en sus alumnos?

Un nuevo curso ya está disponible en el horno de Infosal con un profesional de la educación innovador, entusiasta y creativo: Santiago Moll de Justifica tu Respuesta,  se trata del Curso Educación Emocional en el Aula: Hacia una Escuela del SER.

Para ir abriendo boca os dejamos con uno de sus artículos con un título de lo más interesante.

¿Puede un docente potenciar la autoestima en sus alumnos?

La respuesta a esta pregunta es un sí rotundo. Pero antes justificar mi respuesta, deja que defina el concepto autoestima.

Del libro de Joan Vaello he leído que la autoestima puede considerarse el grado de satisfacción asociado al concepto de uno mismo, es decir, a sentirse bien con uno mismo. Pero a su vez, no debemos olvidar que la autoestima, también en palabras de Joan Vaello, está ligada a dos necesidades básicas:

  • Tomar conciencia de que uno vale para algo (éxito).
  • Tomar conciencia de que uno vale para alguien (reconocimiento).

Un éxito y un reconocimiento que deben concebirse claves a la hora de hablar sobre autoestima.

12 Estrategias para potenciar la autoestima en el aula.

1. Mantener un contacto fluido con el alumno, es decir, conversar periódicamente con él, averiguar qué es capaz de hacer y qué está dispuesto a hacer y siempre evitando el enfoque competitivo.

2. Conseguir que crea que puede, es decir, incidir en lo que se entiende por capacidad creída más que la capacidad real.

3. Adaptar los objetivos y la dificultad de las tareas a sus posibilidades.

4. Trabajar conjuntamente con el alumno lo que se entiende por aproximaciones progresivas, es decir, que cada uno de los esfuerzos que haga el alumno le sirva para que tome conciencia de que está avanzando, de que se está superando día tras día.

5. Conocer lo que puede hacer y lo que no y, una vez sabido, velar para que el alumno se sienta seguro, respetado y aceptado por sí mismo y por los demás compañeros.

6. Hacer ver al alumno que el error es una forma más de aprendizaje, es decir, que con el error nunca se retrocede, sino que se avanza y se aprende algo de él. También es importante que el error no implique la imposición de determinadas etiquetas o prejuicios. Sobre este apartado te dejo el artículo titulado 5 Maneras de premiar el error entre tus alumnos.

7. Potenciar positivamente la participación y las intervenciones en clase.

8. Potenciar los refuerzos verbales como comentarios halagadores, bromas, sentido del humor, llamar por el nombre, conversar amigablemente…

9. Potenciar los refuerzos no verbales como la proximidad, el contacto ocular, expresiones faciales que denoten aprobación, demostración de interés hacia la persona más que hacia el alumno, aprecio… Sobre este apartado te puede interesar la lectura del artículo titulado Ejemplos con vídeos para entender los tipos de escucha.

10. Trabajar el lenguaje positivo a través de lo que se denominan las autoafirmaciones positivas.

Estas son algunas de las propuestas que Joan Vaello nos da para potenciar la autoestima. Como ves, se trata de acciones que cualquier docente puede realizar, siempre y cuando disponga de tiempo en clase. Y ahí está la gran cuestión:

¿de dónde saco tiempo en el aula para trabajar la autoestima?

El tiempo en el aula como aliado o enemigo para trabajar la autoestima. A modo de conclusión.

Aunque estos consejos de Joan Vaello son tan prácticos como valiosos, me gustaría incidir en un aspecto que me perece crucial para poder potenciar la autoestima de los alumnos. Ese aspecto es el tiempo de que como docente dispones en el aula.

El gran problema al que se enfrenta el docente a la hora de trabajar determinadas competencias emocionales en el aula es que se siente incapaz de enseñarlas porque no dispone de tiempo. Y no dispone de tiempo tal vez porque el tipo de clase que lleva a cabo es una clase básicamente unidireccional, donde él habla y sus alumnos escuchan. Con este forma de enseñar es francamente difícil encontrar un hueco en una sesión lectiva para trabajar aspectos emocionales.

De ahí que sea preciso un cambio metodológico para hacer posible un cambio en lo emocional. Es lo que entiendo por pasar de la Escuela del hacer (Kronos) a la Escuela del Ser (Kairós). Una Escuela del Ser donde la unidireccionalidad a la hora de enseñar se sustituya por la bidireccionalidad entre alumno y docente; donde se trabaje de forma cooperativa para que el alumno pueda aprender por sí mismo y de otros alumnos; donde el proceso de enseñanza valga más que los meros resultados académicos y donde no sea necesario el uso de poder porque se dispone de suficiente autoridad.

Sólo podremos incorporar la educación emocional en las aulas cuando dejemos de ver el tiempo como un enemigo en lugar de verlo como un aliado. Porque transformando el tiempo en el aula seremos capaces de enseñar con emoción desde la emoción. Porque la educación es tiempo…

Si te ha gustado el artículo y quieres aprender un montón de herramientas para trabajar la educación emociona en el aula de la mano del experto Santiago Moll no te pierdas su próximo curso Educación Emocional en el Aula: Hacia una Escuela del SER.

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