TENGO UN ALUMNO CON TDAH: ¿Qué hago?

El Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad se manifiesta de manera diferente en cada niño, por lo que establecer medidas o pautas generales es complicado. Pero al menos, como maestra, debe adoptar las siguientes medidas:

 1º. Asegúrese de que efectivamente su alumno tiene ese diagnóstico.

Algunos niños tienen la etiqueta de “hiperactivos”, pero en realidad nadie los ha diagnosticado correctamente o al contrario, se descartó esa posibilidad. Si el niño no tiene un diagnóstico, el primer paso sería realizarlo desde el punto de vista escolar, que lo debe realizar el orientador que atiende a su centro, y desde un punto de vista médico, realizado por un neurólogo o un psiquiatra infantil.

2º. Debe informarse de cómo funciona el TDAH.

Cuando no se tiene información, estos niños dan la impresión de mal educados e impertinentes. Sin embargo, cuando se conoce cómo funciona el trastorno, la visión del problema cambia. En muchos casos, los padres tienen más información sobre el TDAH que los propios profesores. No olvide que es una profesional y que debe tener conocimientos sobre el tema, al menos, como los propios padres. Puede comenzar leyendo alguna de las guías para educadores que existen. Aquí puede descargarse gratuitamente una muy recomendable

 3º. Mantener contacto con la familia.

Con la familia del alumno con TDAH, debe mantener mayor contacto que con el resto de padres. Comience por interesarse por las características del niño, sus puntos débiles y fuertes. La relación con la familia debe ser constructiva, nunca se puede llegar al reproche mutuo: no conduce a nada.

 4º. Demande el apoyo de otros profesionales del centro.

No puede afrontar sola todo el trabajo con este alumno: es posible que tenga dificultades de aprendizaje y necesite apoyo escolar. También es posible que requiera un trabajo de estimulación de la atención y otras funciones cognitivas. Así mismo, recurra al servicio de orientación cuando necesite asesoramiento.

 5º. Ya en el aula puede adoptar alguna de las siguientes medidas:

– Siempre que pueda, preste mucha más atención, con elogios y muestras de satisfacción, a las conductas adecuadas que al mal comportamiento.

– Cuando tenga que llamarle la atención por mal comportamiento recurra (cuando sea posible) a otros niños del aula: “Fulatino, dile que se siente en su sitio, por favor”. No se queme en llamadas de atención.

– En el trabajo escolar, es prioritario comenzar por enseñarle a organizarse su trabajo.

– Es efectivo segmentarles las actividades y darles oportunidad de moverse en clase “legalmente”. Una estrategia, es pedirles que cada vez que terminen una actividad acudan a su mesa a mostrársela. Usted solo la mira y sin corregírsela todavía, le anima a continuar con la siguiente.

– Situar al niño en un lugar donde tenga menos distractores y usted pueda estar cerca para apoyarle.

– En algunos casos les ayuda tener un compañero que hace de “tutor” o de “entrenador” y que le ayuda a realizar ciertas tareas, a anotar las actividades para el día siguiente, etc.

– Préstele ayuda directa si tiene dificultades en la realización de actividades.

– Procure que el niño tenga una responsabilidad en el aula: borrar la pizarra, bajar las persianas, apagar las luces… cuide la autoestima que suele estar dañada en muchos alumnos.

Y si queréis aprender mucho más sobre el TANV no os perdáis el curso de Jesus Jarque TDAH: Estrategias Prácticas de Intervención para el Aula y la Familia

Artículo de Jesús Jarque docente de Infosal  y autor de la web Familiaycole

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