LOS BENEFICIOS DE LA AJEDREZ

En nuestro próximo curso TDAH: Estrategias Prácticas de Intervención para el Aula y la Familia de Jesús Jarque trabajaremos un montón de actividades y recursos para el TDAH, os dejamos con una artículo de Jesús en donde nos explica las ventajas del ajedrez para estimular las funciones ejecutivas

Las ventajas del ajedrez para mejorar la inteligencia siempre se han puesto de relieve. Además de ser un entretenido juego milenario, es un material muy potente para estimular diferentes funciones cognitivas del cerebro, especialmente las llamadas funciones ejecutivas de las que ya hablé en otro momento. Si se tuvieran realmente en consideración los beneficios del ajedrez, su aprendizaje y su práctica serían habituales en la escuela. En este artículo te presento cómo el ajedrez contribuye a mejorar la inteligencia.

Beneficios del ajedrez para mejorar la inteligencia

En este artículo voy a explicarte los beneficios del ajedrez para mejorar la inteligencia, concretamente cómo contribuye a estimular  las funciones ejecutivas otros aspectos del rendimiento cognitivo y de la conducta.

Atención y concentración

El ajedrez exige obligatoriamente mantener la atención y la concentración a lo largo de la partida. Exige atender a todos los movimientos del contrario y a todas las posibilidades que presenta cada pieza.

El mantenimiento de la atención es recompensado continuamente a lo largo del juego, evitando pérdida de piezas o consiguiendo eliminar las del contrario.

Anticipación

La anticipación es una función ejecutiva que suele estar deficitaria en niños y adultos con poca capacidad de autocontrol. Implica anticiparse a las consecuencias sin necesidad de ensayar.

En el ajedrez hay continuas demandas de anticipación: en cada turno el jugador debe anticipar las consecuencias de realizar los diversos movimientos de sus piezas sin necesidad de llegar a ejecutarlas.

Planificación

La planificación es otra función del lóbulo frontal que consiste en tratar de resolver una situación problemática conforme a un plan o estrategia. Se contraponen a un sistema de “ensayo-error”.

En el ajedrez refuerza y se premia el uso de una planificación, de ir desarrollando diferentes estrategias a lo largo de la partida. Si además a los niños se les enseñan diferentes tácticas de juego para ponerlas en práctica, la planificación será más eficaz.

Autocontrol

El ajedrez estimula el autocontrol. En primer lugar, el sistema de turnos obliga a un cierto autocontrol; por otro lado refuerza este aspecto cuando obliga a controlar el impulso de “comer una pieza del contrincante, cuando las consecuencias van a ser peores. Por ejemplo, no vale la pena “comer” un Peón, cuando arriesgas perder la Reina.

Flexibilidad

La flexibilidad cognitiva consiste en modificar el patrón de respuesta en función de la situación y de las demandas. El ajedrez obliga a ser flexibles y a adaptarse a las circunstancias del juego.

En primer lugar, el hecho de que cada pieza tenga su propio movimiento, ya estimula la flexibilidad, porque no pueden moverse todas las piezas de igual manera. Pero además, a lo largo de la partida se estimula la flexibilidad porque obliga y premia la capacidad de cambiar el plan, de buscar continuamente una salida o nuevas formas de plantear el juego.

Estructuración espacial

Pero además de estimular las funciones ejecutivas anteriormente descritas, hay otros aspectos del ajedrez para mejorar la inteligencia. Por ejemplo, la estructuración espacial, entendida como la capacidad de procesar estímulos relacionados con su distribución en el espacio.

El tablero de ajedrez es un espacio con su estructura, al igual que ocurre con las casillas. Las piezas se desplazan por él, se despliegan y “atacan” con un criterio espacial: horizontal, vertical, diagonal o el Caballo, que tienen unos movimientos peculiares. Todo esto ayuda y estimula la estructuración espacial.

Tolerancia a la frustración

El ajedrez también ayuda a tolerar la frustración. A lo largo del juego, se pueden vivir diferentes frustraciones: perder piezas, no lograr eliminar las piezas del contrario, ver que la propia estrategia no es efectiva, etc. Mediante la práctica continuada del ajedrez se aprende a tolerar estos aspectos emocionales y a sobreponerse a las frustraciones de la partida.

Aplazar recompensas

Al igual que ocurre con la tolerancia a la frustración, el ajedrez premia la capacidad de aplazar la recompensa. En muchas situaciones del juego obliga a reprimir determinadas jugadas, como comer una pieza, o las consecuencias negativas que pueda tener perder una pieza de más valor, y aplazará para otro momento a este tipo de reacciones.

Lo bueno del ajedrez es que se trata de una actividad manipulativa: las piezas del tablero se manipulan, en el sentido estricto de la palabra. Pero además se trata de un juego, por tanto, que hace disfrutar, divertirse y despertar diferentes emociones. Todo ello aumenta la motivación y mejora las condiciones para aprender. Por esto, recomiendo el juego clásico con sus piezas, mejor que las versiones electrónicas.

Ajedrez para mejorar la inteligencia en el colegio y fuera de él

Jugar al ajedrez en el colegio, en el aula, en determinados momentos, en sesiones de apoyo especializado o en el hogar, no es perder el tiempo.

El ajedrez en la escuela

Algunos centros  lo tienen como actividad para los que terminan las tareas. En otros se ha incorporado como taller de refuerzo. Hay quien lo utiliza como actividad en sesiones de apoyo especializado. Incluso otros colegios disponen de una sala de ajedrez para que los alumnos que lo deseen puedan jugar durante los recreos.

El ajedrez fuera de la escuela

Fuera del contexto escolar existen centros y gabinetes psicopedagógicos donde el ajedrez forma parte de las tareas de rehabilitación cognitiva, e incluso organizan talleres basados en este juego.

Yo mismo, como orientador, lo he recomendado a muchas familias en casos de alumnos con trastornos del espectro autista, con trastorno por déficit de atención con hiperactividad, o en casos de dificultades en algunas funciones ejecutivas.

Lo puedes usar con niños a partir de los 8 años, incluso hay quien comienza a jugar antes

En todo caso, el ajedrez tiene muchas ventajas y está poco explotado. Por ello te animo utilizarlo y te animo a compartir sus experiencias y los usos que hacen del ajedrez como herramienta para mejorar la inteligencia.

Si quieres aprender a trabajar de forma más específica el TDAH, no te pierdas el curso TDAH: Estrategias Prácticas de Intervención para el Aula y la Familia 

Artículo de Jesús Jarque docente de Infosal  y autor de la web Familiaycole

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